“SCA es la compañía más grande en el mundo del papel, con presencia en más de 90 países”
Jaime Costa y su Equipo, dirigen en México SCA, la compañía sueca cuyos valores y filosofía ha sabido amalgamar con la cultura mexicana. Además de compartir con nosotros las estrategias y valores que han hecho crecer a esta compañía, nos dejaron dar un vistazo a la persona detrás del ejecutivo.
Agradecemos las atenciones prestadas por los hermanos Jorge y Raúl Ferráez de la revista Lideres Mexicanos y del portal lideresmexicanos.com al permitirnos reproducir en forma integra la entrevista realizada por la reportera Hilda Sitges a Jaime Costa Levín, Presidente y Director General de SCA México y Centroamérica, con motivo de los primeros cuatro años (4 de agosto) del ejecutivo mexicano al mando del gigante sueco en nuestro país
SCA son las siglas de Svenska Cellulosa Aktiebolaget, una empresa sueca con presencia en más de 90 países de Europa, América y Asia/Pacífico, que desarrolla, fabrica y comercializa productos de cuidado personal, pañuelos faciales, soluciones de empaque, papeles para publicación y productos de madera sólida. Con valores globales bien acendrados, buscan ahora incorporarse a la cultura mexicana, entenderla, competir y adaptar y adaptarse con lo mejor de ambos mundos.
La expansión a nuevos mercados considera que los clientes pueden variar mucho dependiendo del país del que se trate. Por lo tanto, uno de los grandes retos de SCA es contratar personas con las aptitudes adecuadas y un sólido conocimiento de las condiciones locales que además, comparta los valores globales de la empresa. Este es el caso de México, donde los suecos eligieron a Jaime Costa Lavin para ocupar la presidencia de SCA. A tres años de haber asumido la responsabilidad, Jaime ha logrado integrar un excelente equipo de trabajo de jóvenes mexicanos -en su mayoría-; sumamente capaces, comprometidos con la empresa y que viven orgullosamente los valores suecos. Estos son: libertad, que genera una gran responsabilidad, excelencia y respeto.
El valor de SCA está en el profundo conocimiento de las necesidades de sus clientes y consumidores, una presencia regional y una producción eficiente. La empresa está comprometida con hacer las cosas en forma creativa y diferente anteponiendo siempre el servicio. El segundo gran diferenciador, tiene que ver con la gente que conforma la empresa y su forma de trabajar.
El Líder
Con un excelente buen humor, una sencillez y cercanía que pocos presidentes de empresas suelen tener, Jaime nos recibió en su oficina donde nos sentimos muy acogidos. En cuanto nos platicó de su experiencia de más de 25 años en varias de las empresas más importantes del país (Peñafiel, Coca-Cola FEMSA, Lala, Domecq y Gruma), comprendimos por qué los directivos de SCA en Suecia eligieron a Jaime Costa como la persona adecuada para hacerse cargo del cambio cultural de la empresa. Y es que deben ser muy pocos los directivos que se han hecho cargo de la transición de compañías familiares a institucionales, con tanto éxito como el que Jaime ha tenido.
“En mi experiencia, cuando hay que hacer cambios culturales prefiero darle la oportunidad a gente joven con sangre nueva, sin mañas. Que sea preactiva, creativa, que tenga ganas de crecer y de divertirse”. Para Jaime, la prioridad de SCA en México, en este momento es estar más cerca de sus clientes y consumidores, para lograrlo, propone trabajar en equipo y que las diversas áreas que forman la compañía trabajen muy de cerca.
Su equipo:
Luego de una minuciosa búsqueda en la que se entrevistaron de 600 a 700 personas, Jaime eligió no a los mejores directores de otras empresas, sino a gerentes que tenían el potencial de ser directores con muchas ganas de trabajar; con experiencia en compañías grandes como Coca-Cola, Unilever y Kraft, entre otras. En su mayoría los directivos son jóvenes, el promedio de edad es de 37 años. Otra razón para renovar a la gente fue que Jaime decidió traer el corporativo de Monterrey a la Ciudad de México.
-¿Por qué es divertido trabajar aquí?
-Creo que el reto en si, es una forma de diversión, continuamente estamos retándonos los directores y yo retándolos a ellos para que puedan desarrollarse. Si no tienen esa mentalidad no se pueden divertir y quien no se divierte no disfruta su trabajo”.
Otro punto muy importante son los valores que maneja la empresa: responsabilidad, excelencia y respeto. “Eso es algo que me gustó mucho de los suecos y por eso acepté el cargo. Su sociedad es estructuralmente impresionante, es pareja y de valores”. Además, Jaime reconoce que los suecos son gente muy preparada que tiene acceso a la educación y lo aprovecha, algo que se puede admirar y a lo que se debería aspirar en México. “Cuando entrevisto a alguien le pongo un mapa de la República sin los nombres, le pregunto dónde están algunos Estados y 95% de la gente no me sabe responder correctamente. Mientras que en Suecia, mis compañeros saben cinco idiomas y están muy preparados. En nuestro país, hay que exigir educación, presionar al gobierno, pero también apoyarla y las empresas deben jugar un papel muy importante en esto. Si empiezas hoy a educar a alguien se tarda 25 años en terminar su preparación, si no empezamos hoy, es un día mas, más 25 años”.
Por este interés que tiene Jaime en que los jóvenes estén más preparados, apoya el programa Young Professionals conformado por estudiantes universitarios minuciosamente elegidos, que cursen los últimos semestres de la carrera, a quienes se les da la oportunidad de entrar a trabajar a SCA. Se pretende que recorran todos los departamentos de la empresa para que conozcan el negocio y que para cuando terminen la carrera, ya estén entrenados y tengan trabajo. “En Coca-Cola y otras empresas ya lo he hecho y funciona muy bien, hace que la gente sea competitiva y esté preparada”.
Sus pasiones
“Tuve la suerte de escoger el remo, que es un deporte de conjunto. Llegué a ser seleccionado nacional y un año ganamos los Sudamericanos; tengo varios récords nacionales, pero lo importante de esto es una actividad muy exigente. Cuando fuimos a los Sudamericanos teníamos que remar 46 kilómetros diarios, debíamos llegar los cuatro del equipo a las cinco de la mañana en punto porque de ahí nos íbamos a trabajar o estudiar. Además, necesitábamos un timonel que debía pesar menos de 50 kilos y generalmente era un niño, quien nos daba instrucciones.
Del remo aprendí muchas cosas: lograr metas, trabajar en equipo "remar al mismo tiempo" y el tener que aceptar instrucciones de gente menor que tú. Esto me dio mucha disciplina, el deporte es determinante en la vida”. Esto lo aprendió Jaime en su familia. “Mi padre fue el primer mexicano en subir el Aconcahua hace 55 años, a los cinco años me llevó a una roca, me subió, me dio pánico y decidí ese día que nunca iba a ser alpinista, pero quería hacer otro deporte y elegí remo por ser algo diferente a lo que hacía mi papá. Mi entrenador de remo es de la gente que ejerció respeto en mí”. Fue presidente de remo, y formó muchos jóvenes. “En la vida tienes que regresar algo de lo mucho que has recibido”.
Hoy Jaime ya no practica el remo, recuerda que en aquel entonces, remaba en Cuemanco, estudiaba en la Universidad Iberoamericana en Iztapalapa y trabajaba en el aeropuerto, mientras que hoy no puede hacer más de una de esas actividades al día, por el tráfico. La otra gran pasión de Jaime es su matrimonio de 28 años y sus cinco hijos.
La melodía de una buena dirección
Haciendo una analogía entre la función de Jaime y su equipo de directores con una orquesta, ayuda a comprender por qué SCA tiene una melodía tan armónica. La guía de su Presidente lleva la batuta por buen camino, los directores realizan su tarea a la perfección -que sería igual a tocar cada uno el instrumento que le designó con gran precisión-; y el bajo, que nunca destaca pero siempre está y marca los ritmos y tiempos, serían los valores y sustento que da esta empresa sueca.